PKU: poco frecuente con consecuencias prevenibles

El 28 de junio se conmemora el día de la PKU, un error congénito del metabolismo que padecen unas 700 personas en la Argentina. Una gotita de sangre del talón del bebé puede marcar la diferencia entre una vida plena y una discapacidad permanente. Este estudio debe realizarse entre las 36 y las 72 horas de vida del recién nacido. De no tratarse a tiempo puede provocar retraso mental, déficit cognitivo, problemas conductuales, convulsiones y movimientos anormales, entre otras consecuencias.
— La Fenilcetonuria (PKU) es una enfermedad metabólica poco frecuente, hereditaria y grave, pero tratable. La clave es que sea detectada y tratada a tiempo. De lo contrario puede afectar profundamente el desarrollo neurológico de quienes la padecen. En Argentina, gracias a la Ley 23.413, se realiza una pesquisa obligatoria desde 1990 que permite intervenir antes de que aparezcan síntomas, evitando así daños severos e irreversibles.
Día de la PKU y de la Pesquisa Neonatal. Cada 28 de junio se conmemora el Día de la PKU (Fenilcetonuria) a nivel internacional. Sin embargo, este día no sólo rinde homenaje a la lucha contra esta enfermedad poco frecuente, sino que simboliza el nacimiento de una herramienta revolucionaria en salud pública: el screening o pesquisa neonatal.
Este día, en 1916, nació el Dr. Robert Guthrie, un bacteriólogo y médico estadounidense que cambió para siempre la vida de millones de personas en el mundo. A mediados del siglo XX, desarrolló el primer test para detectar la PKU en recién nacidos, utilizando una técnica simple, económica y efectiva: una muestra de sangre del talón, colocada en un papel de filtro, que permitía identificar la enfermedad antes de que produjera daño neurológico irreversible. Este procedimiento, conocido como “Test de Guthrie”, marcó el inicio de los programas de pesquisa neonatal en todo el mundo. Gracias a su trabajo pionero, se demostró que muchas enfermedades metabólicas, que hasta entonces llevaban a la discapacidad o incluso la muerte, podían prevenirse si se detectaban precozmente.
Con el tiempo, este test fue ampliado para incluir otras patologías y se convirtió en un estándar de salud pública en numerosos países. La pesquisa neonatal puede detectar varias enfermedades, entre ellas la PKU, el hipotiroidismo congénito y la fibrosis quística.
Qué es la PKU: especificidades
Es un error congénito del metabolismo que impide que el organismo degrade correctamente un aminoácido llamado fenilalanina (abreviado Phe o F), presente en las proteínas. Esta falla se debe a la ausencia o mal funcionamiento de la enzima, la fenilalanina hidroxilasa, que normalmente transforma la fenilalanina en tirosina. Cuando esta conversión no ocurre, la fenilalanina se acumula en el cerebro y en la sangre, siendo tóxica para el sistema nervioso central, especialmente en las etapas iniciales del desarrollo infantil. Es así que la exposición prolongada a niveles elevados de fenilalanina puede provocar: retraso mental irreversible, déficit cognitivo, trastornos del desarrollo psicomotor, problemas conductuales, trastornos de atención y memoria, convulsiones y movimientos anormales y síntomas compatibles con autismo.
Además, la falta de tirosina (derivada normalmente de la conversión de fenilalanina) también compromete la producción de neurotransmisores clave como la dopamina, norepinefrina y serotonina.
El diagnóstico precoz salva vidas
El screening debe realizarse entre las 36 y 72 horas de nacido, ya que tomar la muestra antes de tiempo puede dar falsos negativos. Lo mismo puede ocurrir si la muestra está mal tomada o si el niño nace en el hogar y no se realiza el test en tiempo y forma. Es fundamental que la muestra se tome cuando el metabolismo del recién nacido está activo, permitiendo así detectar niveles anormales de fenilalanina.
Un estudio realizado recientemente demuestra que por cada semana de retraso en el inicio del tratamiento se pueden perder hasta 4 puntos de coeficiente intelectual. Por eso es vital iniciar el tratamiento lo antes posible. Después de esa ventana, los daños pueden volverse irreversibles.
Los pacientes con PKU correctamente diagnosticados y tratados pueden estudiar, trabajar y formar una familia. Sin embargo, una falla en la detección o tratamiento temprano puede condenar a una persona a vivir con discapacidad severa, con un impacto devastador para el paciente, su familia y el sistema de salud. Un caso ejemplar evidencia que una muestra mal tomada al nacer derivó en un diagnóstico tardío, con daño cerebral irreversible. Ese niño podría haber tenido una vida completamente normal si se hubiese actuado a tiempo.
Cómo es el tratamiento
Ana Chiesa, médica pediatra y endocrinóloga MN 58207 indica que “la PKU no tiene cura, pero sí tiene tratamiento. Y si se comienza a tiempo, permite a la persona desarrollar una vida totalmente normal. El tratamiento se basa en tres pilares fundamentales: 1) dieta estricta y controlada en fenilalanina, limitando la ingesta de proteínas naturales que se indican en cantidades pautadas en forma individual ; 2) Fórmulas especiales que proveen aminoácidos esenciales sin fenilalanina y 3) Alimentos bajos en fenilalanina, necesarios para mantener una dieta equilibrada y segura.
Estas fórmulas deben ser consumidas hasta 4 veces al día, de por vida, y están diseñadas para asegurar el crecimiento y desarrollo del paciente. Aun así, acceder a los alimentos bajos en fenilalanina suele ser difícil, con coberturas insuficientes por parte de obras sociales y prepagas.
La especialista Chiesa explica que “no todas las personas afectadas tienen el mismo grado de alteración. Existen formas más leves y otras más severas. Esta variabilidad depende de cuán funcional sea la enzima hepática encargada de transformar la fenilalanina en tirosina. Desde individuos cuya “cocina metabólica” está completamente inactiva hasta quienes tienen un funcionamiento parcial, la tolerancia a las proteínas varía y por eso el tratamiento debe ser personalizado”.
Desde su compromiso diario y profesional, Chiesa dice: “Una sociedad que decide buscar a quienes nacen con una condición tratable como la PKU, tiene la obligación de acompañarlos siempre. No se trata solo de dar un resultado de laboratorio, sino de garantizar vida, dignidad y oportunidad”.